Precalentamos el horno a 165 grados con calor por arriba y por abajo.
02
Mezclamos los huevos, el azúcar, el aceite y el anís. Tamizamos sobre la mezcla la harina y el bicarbonato y mezclamos bien, amasando dentro del mismo bol.
03
Cuando va cogiendo forma, enharinamos la encimera y seguimos amasando sobre ella. La masa estará algo pegajosa, no os preocupéis.
04
Cuando podamos hacer una bola, nos untamos las manos con un poco de aceite para poder trabajar la masa. Cogemos porciones y hacemos un rulito estirado qué luego juntaremos por los extremos para darle la forma de rosquilla.
05
Las ponemos en la bandeja de horno previamente forrada y horneamos 20 minutos a 165 grados.
06
Dejamos enfrían sobre una rejilla mientras preparamos la glasa.
07
En un bol colocamos la clara de huevo con el chorrito de limón y de anís. Empezamos a montar, poco a poco le vamos añadiendo el azúcar glas para que se integre mejor y no queden grumos. Las montamos hasta obtener una glasa preparada para bañar nuestras rosquillas.
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Las decoramos y esperamos a que se sequen para poder disfrutarlas!!!