Seguro que habéis oído hablar del azúcar invertido, es la disgregación por hidrolización de la sacarosa en glucosa y fructosa. Tiene mayor poder endulzante que el azúcar común, evita la congelación y no cristaliza (para hacer helados por ejemplo), e incorpora humedad a las masas así en panadería y bollería nos ayuda a mantener las masas en buen estado más tiempo.
Vamos a aprender a hacerlo porque lo utilizaremos en algunas recetas que os enseñaré más adelante.