En verano nos apetece como postre algo fresquito, por eso hoy os traigo una mousse de café muy fácil de preparar y la guinda a cualquier comida en estos días calurosos.
Calentamos en un cazo la leche condensada con el café, a medida que se va calentando, el café se va disolviendo así que estará listo cuando se haya disuelto por completo.
02
Dejamos reposar la mezcla en la nevera hasta que se enfríe. Después añadimos la nata y removemos con una batidora de varillas o con unas manuales para que la mezcla se monte un poco.
03
Cuando la textura sea cremosa, la dejamos de nuevo en la nevera alrededor de 3 horas para que coja consistencia.
Así de rápido y sencillo es preparar esta cremosa mousse de café. ¡Espero que os guste!