¡Hola reposteros! Como ya sabemos hacer una crema pastelera perfecta, vamos a utilizarla en la receta de hoy, que es una de mis preferidas: una estupenda tartaleta de hojaldre con frutas que dejará a vuestros comensales con la boca abierta.
omenzamos estirando nuestra lámina de hojaldre, recordad que debemos sacarla de la nevera un ratito antes de manipularla, y si la tenemos congelada con tiempo suficiente para que se descongele. Con un cuchillo o un cortador hacemos las tartaletas, yo las he hecho en forma de rectángulo y de un tamaño bastante grande pero podéis hacerlas del tamaño y forma que más os guste.
02
Una vez las tenemos, les cortamos los bordes para colocarlos alrededor, de esta manera, en el horno, los bordes crecerán más y conseguiremos que la tartaleta contenga mejor nuestro relleno. Con un pincelito y huevo batido pegamos los bordes para que al cocer no se despeguen demasiado. También podéis hacerlo con un poco de agua.
03
El siguiente paso, antes de meterlas al horno, es pinchar la base de la tartaleta con un tenedor, así impedimos que crezca, y pintar la parte superior con huevo batido para que quede más dorada.
04
Con el horno precalentado a 180 grados con calor por arriba y por abajo, las dejamos 20 minutos aproximadamente. Ya sabéis que cada horno es un mundo, así que si veis que la masa todavía está cruda o poco dorada, dejadla un poco más pero mirándola continuamente.
05
Un truquito para que las frutas brillen y se vean más apetecibles es pintarlas con almíbar. Solo tenéis que poner al fuego la misma cantidad de azúcar que de agua y dejar que vaya espesando. Cuando adquiera la consistencia deseada, lo retiráis y dejáis enfriar antes de bañar las frutas.
¡Así de rápido y sencillo hemos hecho unas tartaletas para chuparse los dedos! ¡Hacedlas, os van a encantar!